La interrelación entre el automóvil y el ordenador es cada
día mayor. Los coches cada día tienen una mayor interconexión con internet, con
las infraestructuras y con los otros coches; las aplicaciones de móvil permiten
cada día interactuar más con el automóvil y los fabricantes de coches
desarrollan nuevos sistemas operativos en colaboración con Apple o Google. Y el
coche autónomo está llegando a ser una realidad.
![]() |
| Fuente: Elconfidencial.com |
Y el mejor ejemplo lo tenemos con Audi, que hizo su llegada a Las Vegas, para la inauguración del CES 2015, con un coche de conducción autónoma. El vehículo, un Audi A7 de conducción pilotada, hizo un recorrido de 885 kilómetros entre la localidad de Palo Alto, en Silicon Valley, y la ciudad del juego donde se celebra la Feria de la Electrónica de Consumo.
El coche fue circulando por carreteras y autopistas
normales, abiertas al tráfico rodado y fue conducido por varios periodistas que
se fueron turnando a sus mandos. Bueno en realidad solo iban sentados en el
puesto de conducción, porque volante, frenos y acelerador estaban controlados
permanentemente por el propio sistema del vehículo. Eso sí, a su lado iba un
ingeniero de la marca pendiente de que todo funcionara correctamente.
Otra de las marcas que han hecho un gran despliegue en el
CES ha sido Mercedes. El máximo responsable de la compañía, Dieter Zetsche,
explicó a los asistentes a su rueda de prensa cómo ve la marca de la estrella
el futuro de la automoción y mostró un concept con lo que la marca cree que
serán los coches dentro de 15 años.
El prototipo, el F 015 Luxury in Motion, es una visión del
futuro del automóvil, enfocado hacia el año 2030. Una berlina de lujo, de 5,20
metros de longitud, con un generoso habitáculo para cuatro adultos, pero cuya
principal característica es que es un coche un 40% más ligero que un vehículo
equivalente actual. La razón es que está construido, entre otros materiales,
con fibra de carbono reforzada con plástico.
Lo que resulta más interesante del coche, y sobre todo
dentro de su protagonismo en Las Vegas, es que se trata de un vehículo que
desde el principio ha sido desarrollado como un coche autónomo, en el que el
conductor no necesita conducir en ningún momento, al menos si no quiere
hacerlo.
La interrelación entre el automóvil y el ordenador es cada
día mayor. Los coches cada día tienen una mayor interconexión con internet, con
las infraestructuras y con los otros coches; las aplicaciones de móvil permiten
cada día interactuar más con el automóvil y los fabricantes de coches
desarrollan nuevos sistemas operativos en colaboración con Apple o Google. Y el
coche autónomo está llegando a ser una realidad.
Y el mejor ejemplo lo tenemos con Audi, que hizo su llegada
a Las Vegas, para la inauguración del CES 2015, con un coche de conducción
autónoma. El vehículo, un Audi A7 de conducción pilotada, hizo un recorrido de
885 kilómetros entre la localidad de Palo Alto, en Silicon Valley, y la ciudad
del juego donde se celebra la Feria de la Electrónica de Consumo.
El coche fue circulando por carreteras y autopistas
normales, abiertas al tráfico rodado y fue conducido por varios periodistas que
se fueron turnando a sus mandos. Bueno en realidad solo iban sentados en el
puesto de conducción, porque volante, frenos y acelerador estaban controlados
permanentemente por el propio sistema del vehículo. Eso sí, a su lado iba un
ingeniero de la marca pendiente de que todo funcionara correctamente.
El F 015 puede ser conducido de manera manual por el
conductor o de forma autónoma por el propio vehículo. Para que los otros conductores
que van por la carretera sepan en cada momento cómo está funcionando el coche,
éste dispone de un sistema específico de señalización. Las luces delanteras Y
traseras son de color blanco cuando se utiliza en el modo manual o azul cuando
está en el modo autónomo.
Cuando se usa el modo manual, los asientos delanteros se
quedan en posición fija mirando hacia delante y del salpicadero emerge el
volante. Pero cuando funciona en el modo autónomo todos los asientos se pueden
girar y el volante desaparece. Es un salón con ruedas, y nunca mejor dicho.
El F 015 está pensado para funcionar mediante pila de
hidrógeno y con un sistema
enchufable que permite recorrer una parte del camino
mediante la energía almacenada en las baterías, sin necesidad de gastar el
depósito de combustible, que contiene hidrógeno. Una tecnología ya prevista en
un concept mostrado en el año 2011 por la marca alemana, el F-125.
Y es que, como muy bien señaló Martin Winterkorn, máximo
responsable del grupo Volkswagen, los dos grandes inventos del siglo XX, el
automóvil y el ordenador, convergen en el siglo XXI. Cada día hay más pruebas
de esta interrelación, de los desarrollos conjuntos entre los fabricantes de
coches y las empresas tecnológicas como Apple, Google o Microsoft. Samsung ha
presentado en Las Vegas su último smartwach desarrollado en colaboración con
Audi. Y es que la convergencia es mayor cada día.
Los fabricantes de componentes de automoción también han
sido protagonistas en Las Vegas. Bosch, primer fabricante mundial de
componentes para el automóvil, ya permite que coches equipados con la
tecnología de Bosch pueden conducir ellos mismos. La multinacional alemana está
desarrollando esta tecnología en California y en Alemania. Los sensores Bosch
son los ojos y oídos de los vehículos modernos y la marca presenta en Las Vegas
sus soluciones tecnológicas en el “Vehicle Intelligence Marketplace“.

No hay comentarios:
Publicar un comentario