sábado, 7 de marzo de 2015

Los coches alemanes brillan en Las Vegas

La interrelación entre el automóvil y el ordenador es cada día mayor. Los coches cada día tienen una mayor interconexión con internet, con las infraestructuras y con los otros coches; las aplicaciones de móvil permiten cada día interactuar más con el automóvil y los fabricantes de coches desarrollan nuevos sistemas operativos en colaboración con Apple o Google. Y el coche autónomo está llegando a ser una realidad.



Fuente: Elconfidencial.com



Y el mejor ejemplo lo tenemos con Audi, que hizo su llegada a Las Vegas, para la inauguración del CES 2015, con un coche de conducción autónoma. El vehículo, un Audi A7 de conducción pilotada, hizo un recorrido de 885 kilómetros entre la localidad de Palo Alto, en Silicon Valley, y la ciudad del juego donde se celebra la Feria de la Electrónica de Consumo.

El coche fue circulando por carreteras y autopistas normales, abiertas al tráfico rodado y fue conducido por varios periodistas que se fueron turnando a sus mandos. Bueno en realidad solo iban sentados en el puesto de conducción, porque volante, frenos y acelerador estaban controlados permanentemente por el propio sistema del vehículo. Eso sí, a su lado iba un ingeniero de la marca pendiente de que todo funcionara correctamente.

Otra de las marcas que han hecho un gran despliegue en el CES ha sido Mercedes. El máximo responsable de la compañía, Dieter Zetsche, explicó a los asistentes a su rueda de prensa cómo ve la marca de la estrella el futuro de la automoción y mostró un concept con lo que la marca cree que serán los coches dentro de 15 años.

El prototipo, el F 015 Luxury in Motion, es una visión del futuro del automóvil, enfocado hacia el año 2030. Una berlina de lujo, de 5,20 metros de longitud, con un generoso habitáculo para cuatro adultos, pero cuya principal característica es que es un coche un 40% más ligero que un vehículo equivalente actual. La razón es que está construido, entre otros materiales, con fibra de carbono reforzada con plástico.

Lo que resulta más interesante del coche, y sobre todo dentro de su protagonismo en Las Vegas, es que se trata de un vehículo que desde el principio ha sido desarrollado como un coche autónomo, en el que el conductor no necesita conducir en ningún momento, al menos si no quiere hacerlo.

La interrelación entre el automóvil y el ordenador es cada día mayor. Los coches cada día tienen una mayor interconexión con internet, con las infraestructuras y con los otros coches; las aplicaciones de móvil permiten cada día interactuar más con el automóvil y los fabricantes de coches desarrollan nuevos sistemas operativos en colaboración con Apple o Google. Y el coche autónomo está llegando a ser una realidad.

Y el mejor ejemplo lo tenemos con Audi, que hizo su llegada a Las Vegas, para la inauguración del CES 2015, con un coche de conducción autónoma. El vehículo, un Audi A7 de conducción pilotada, hizo un recorrido de 885 kilómetros entre la localidad de Palo Alto, en Silicon Valley, y la ciudad del juego donde se celebra la Feria de la Electrónica de Consumo.

El coche fue circulando por carreteras y autopistas normales, abiertas al tráfico rodado y fue conducido por varios periodistas que se fueron turnando a sus mandos. Bueno en realidad solo iban sentados en el puesto de conducción, porque volante, frenos y acelerador estaban controlados permanentemente por el propio sistema del vehículo. Eso sí, a su lado iba un ingeniero de la marca pendiente de que todo funcionara correctamente.

El F 015 puede ser conducido de manera manual por el conductor o de forma autónoma por el propio vehículo. Para que los otros conductores que van por la carretera sepan en cada momento cómo está funcionando el coche, éste dispone de un sistema específico de señalización. Las luces delanteras Y traseras son de color blanco cuando se utiliza en el modo manual o azul cuando está en el modo autónomo.

Cuando se usa el modo manual, los asientos delanteros se quedan en posición fija mirando hacia delante y del salpicadero emerge el volante. Pero cuando funciona en el modo autónomo todos los asientos se pueden girar y el volante desaparece. Es un salón con ruedas, y nunca mejor dicho.

El F 015 está pensado para funcionar mediante pila de hidrógeno y con un sistema
enchufable que permite recorrer una parte del camino mediante la energía almacenada en las baterías, sin necesidad de gastar el depósito de combustible, que contiene hidrógeno. Una tecnología ya prevista en un concept mostrado en el año 2011 por la marca alemana, el F-125.

Y es que, como muy bien señaló Martin Winterkorn, máximo responsable del grupo Volkswagen, los dos grandes inventos del siglo XX, el automóvil y el ordenador, convergen en el siglo XXI. Cada día hay más pruebas de esta interrelación, de los desarrollos conjuntos entre los fabricantes de coches y las empresas tecnológicas como Apple, Google o Microsoft. Samsung ha presentado en Las Vegas su último smartwach desarrollado en colaboración con Audi. Y es que la convergencia es mayor cada día.   


Los fabricantes de componentes de automoción también han sido protagonistas en Las Vegas. Bosch, primer fabricante mundial de componentes para el automóvil, ya permite que coches equipados con la tecnología de Bosch pueden conducir ellos mismos. La multinacional alemana está desarrollando esta tecnología en California y en Alemania. Los sensores Bosch son los ojos y oídos de los vehículos modernos y la marca presenta en Las Vegas sus soluciones tecnológicas en el “Vehicle Intelligence Marketplace“.





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